El talle no es tu cara. Es tu actitud.
El talle no es un límite: es un punto de partida. Lo definen la curvatura del frente y los tacos, no sólo el ancho, y no hay un talle correcto para cada rostro. Elegí según cómo querés que el anteojo se vea en tu cara.
Que acompañe.
compacto y discreto
Se lee chico y discreto. Cubre lo justo, pesa poco. Para quien prefiere que el anteojo acompañe y no domine.
El clásico.
el talle clásico
La proporción que la mayoría reconoce como suya. Incluye los deportivos envolventes: angostos pero curvos, abrazan más de lo que parecen.
Se ve.
grande, con presencia
Frente más amplio, más pantalla visual y más protección lateral. Para quien quiere que el anteojo tenga protagonismo, sin importar el ancho de su rostro.
Acá estoy.
oversized
Usar un talle por encima del tuyo es una declaración. Máxima cobertura y protección, con el anteojo como pieza central del look.
¿Ya tenés un ORBITAL? Probá un talle más.
Compará el ancho del frente (de bisagra a bisagra) con el que ya usás y decidí si querés lo mismo, o más. Si no te convence, tenés cambio dentro de los 30 días.



















